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La Compostela

La Compostela es el documento que acredita que has realizado el Camino de Santiago. Data del Siglo IX, cuando se inició la peregrinación a la tumba del Apóstol, y la otorgaban las autoridades eclesiásticas. Al principio se utilizaban insignias como la venera o las conchas de las vieiras, pero era tan fácil marcarse un farol que la picaresca obligó a la Iglesia a sustituirlas a partir del Siglo XIII por las denominadas cartas probatorias. Siempre hubo listillos, y listillas, claro, que prefirieron la ficción a los hechos, el embuste a la verdad.

Actualmente la Compostela viene a ser como una cartilla en la que los agentes autorizados, los responsables de los albergues oficiales y las oficinas de turismo van sellándote el Camino. Tú avanzas, es decir, tú te esfuerzas, caminas, tiras millas, y pam, pam, sello que te pego. El sudor, las caderas desencajadas, los pies hechos papilla, sí, pero…¿y el sello, qué?

La peña hace cola al final de cada etapa con las patas reventadas. Quieren su sellito. Se lo han currado y la Compostela en el baúl de los recuerdos ejercerá de notaria, dueña y señora. Con el tiempo, el mundo girando, ellos quietos parados, abrirán el baúl y vivirán de los recuerdos. Bien está para quien lo quiera.

Reserva de la Biosfera desde 1993

Lanzarote, toda la isla, fue declarada Reserva de la Biosfera el 7 de Octubre de 1993. Entre los que se dejaron el pellejo para que la isla de los volcanes resultara reconocida por el Programa MAB de la UNESCO destacó César Manrique. Creía, él y mucha otra gente bienintencionada, que era una oportunidad para rectificar el rumbo de la locomotora desarrollista de Lanzarote.

En 1993 habitaban la isla 72.755 almas; en 2020, más de 150.000. En 1993 nos visitaban poco más de un millón de turistas; en 2019, último ejercicio antes de la pandemia, se superaron los tres millones; el consumo eléctrico y el parque móvil se han triplicado; y así con todos los indicadores que definen el frío fracaso de aquellos que intentaron que Lanzarote fuera una joyita en eso de la relación del hombre y la mujer con su medio.

“Biosphere Sustainable”

Hace unas semanas Lanzarote puso un nuevo sello en su Compostela particular del desarrollo sostenible, si es que este existiera…o existiese.

Palabra arriba, palabra abajo, pero la misma buena intención que en 1993. “Esta herramienta nos ofrece respuestas útiles para profundizar en un modelo de desarrollo turístico sostenible, permitiéndonos medir en tiempo real el estado de la isla en el campo de la sostenibilidad”, dijo la Presidenta del Cabildo de Lanzarote, María Dolores Corujo. La negrita en “profundizar” es mía. Y tan felices.

A sellos y buenas intenciones no nos gana ni el Papa. Pasarán los años, el mundo seguirá girando, Lanzarote continuará su senda hacia los 200.000 habitantes, más de 4 millones de turistas y etc…pero siempre nos quedará el baúl de los recuerdos con la Compostela repleta de sellos, de taxi en taxi, sin haber movido un músculo haciendo camino, el que se pudiera, al andar.

Publicado enUncategorized